A vueltas con la soberanía nacional en el ciberespacio

Guillem Colom
Guillem Colom Piella
Director de THIBER, the cybersecurity think tank.

El pasado 31 de marzo, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, inauguró las Primeras Jornadas de Ciberdefensa de las Fuerzas Armadas que se celebraron en el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN). Organizadas por el Mando Conjunto de Ciberdefensa, este encuentro, que contó con la participación de representantes de la milicia, la academia, el sector público y de la empresa privada, sirvió también para la puesta de largo de este mando cuya creación se remonta a febrero de 2013.

Durante su discurso inaugural, Morenés resaltó la extrema importancia de disponer de “…la capacidad industrial para desarrollar nuestros propios mecanismos de seguridad en ciberdefensa”. Esta frase bien podría haber pasado desapercibida como parte del típico discurso de un cargo político, pero nada más lejos de la realidad.

Con estas palabras, el Ministro dejaba clara importancia estratégica que tiene para su departamento potenciar un complejo industrial en materia cibernética integrado dentro de un sistema nacional de ciberseguridad. El objetivo de este movimiento es muy claro: salvaguardar nuestra soberanía nacional en el ciberespacio.

Esta decisión es perfectamente comprensible: tras el sonado escándalo desatado el pasado año a raíz de la filtración de numerosos documentos que señalaban que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense había estado espiando de forma sistemática y continuada a sus aliados y socios, han sido muchos los gobiernos que han despertado de su letargo acerca del valor estratégico que posee el ciberespacio y la suma importancia de disponer de capacidades tecnológicas propias que permitan reducir la dependencia externa del país en materia cibernética y minimizar también su exposición a la adquisición de información por parte de terceros por el simple uso de software o hardware de empresas extranjeras.

En octubre del pasado año, cuando se filtró que la NSA había espiado nuestro país, nuestro gobierno todavía no parecía haber identificado la importancia real de este entorno virtual, puesto que el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación aseguró que no le constaba que la agencia hubiera espiado en/a nuestro país. No obstante, lo que sí se sabía es que a raíz de nuestras carencias tecnológicas habíamos proporcionado a Estados Unidos información sobre comunicaciones telefónicas y de Internet para que la NSA se encargara de su procesamiento, filtrado y conversión en inteligencia.

Con la creación del Mando Conjunto de Ciberdefensa, la publicación de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad y ahora con estas declaraciones, parece que algo se está moviendo en nuestro país. Aunque esta toma de conciencia se ha debido a factores externos, como el escándalo de la NSA o la presión de la Alianza Atlántica para que sus miembros desarrollen sus propios medios de ciberdefensa, y todavía son muchos los responsables políticos no logran comprender el valor intrínseco del ciberespacio para nuestras vidas, para nuestro desarrollo económico, político y social o para nuestra seguridad personal y nacional, parece que nuestro país, y más específicamente el Ministerio de Defensa, se está empezando a mover en la dirección correcta, pensando ya en la generación de capacidades.

Y para ello, no basta con crear un Mando Conjunto de Ciberdefensa con una reducida financiación, unas líneas de actividad poco claras y sin apenas personal experto, o elaborar una Estrategia Nacional de Ciberseguridad sin presupuesto para su implementación. Falta concienciación dentro y fuera de la Administración, falta participación público-privada de todos los elementos relevantes del país y, falta, sobre todo, no caer en la autocomplacencia.

A pesar de estos escollos que pueden dificultar la creación de un sistema de ciberseguridad fundamentado en capacidades nacionales autónomas y competitivas, las palabras de Morenés son todo un hito porque identifican una de las raíces del problema. Ahora sólo falta continuar en esta dirección.

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